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miércoles, 3 de marzo de 2010

LA FELICIDAD (escrito el 12 de Octubre del 2009, pero publicado hoy)





"... Con el tiempo descubrió que, a menudo, abría el libro por una página al azar y encontraba en ella la información que necesitaba justo en ese momento, como si estuviera allí para ayudarla.
"La felicidad es una elección", leyó en cierta ocasión. La princesa pensó en ello, recordando que el Doc(tor) le había dicho lo mismo y, sin embargo, la felicidad parecía tan lejana, tan inalcanzable...
Continuó leyendo: "Una vez que se ha hecho la elección, debes practicar la felicidad lo mejor que sepas, aunque tengas que que fingir hasta que lo consigas", y seguía explicando de qué forma las acciones originan pensamientos, y estos a su vez, condicionan nuestros sentimientos."
Marcia Grad Powers.
La Princesa Que Creía En Los Cuentos de Hadas.
Ediciones Obelisco, 56ª Edición, Noviembre 2008.
Barcelona, España.
Página 91.

domingo, 7 de junio de 2009

"I wanna do bad things to you."

"I don't know what you've done to me,
But I know this one thing is true:
I wanna do bad things with you...
I wanna do real bad things with you."
Everett Jace (Bad Things)



Siempre he de decir que lo que diga no necesariamente será verdad. Hay ocasiones en que solo decimos las cosas porque nos gustaría que fuesen ciertas, otras en que lo decimos porque suena bonito, y situaciones en que lo hacemos porque simplemente no lo pensamos, o bien porque no nos importa lo que opinen los demás. Pero hay momentos en que lo hacemos con toda intención, sólo para ver la reacción que tiene alguien; algo así como mirar a alguien a la cara y preguntarle "Señor, ¿sabe ud. qué significa merde?" o preguntarle a un sospechoso "Si ud. no lo hizo, ¿cómo es que encontramos sus huellas digitales en el arma homicida?"
Pero yo no quiero saber si uds son homicidas... Y si lo fuesen, sé que tuvieron sus motivos, y por eso no los culpo. Mi intención es, en este momento, escribir lo que escribo para no olvidarlo; pues, después de todo, es parte de mí y de lo que pienso...

Así, hace más de un año, y luego hace un par de meses, escribí esto:

"Septiembre 17, 2007... 9.45 pm
En una de esas grandes, profundas, graves, y confusas reflexiones/discusiones que se tienen con uno mismo; he llegado a la conclusión de que soy una completa hereje.
HEREJE!, pensarás muy asombrado, pues sí, quizá soy lo que la gente llama de ese modo.
Verás, después de todo no soy devota, ni hago lo que debería hacer. Es más, digo lo que no debería decir. Por supuesto dirás: Por favor, nadie es perfecto, somos personas y como tales a veces pecamos...; y no tengo problemas con eso, pero aún así no me convenzo.
De hecho, pienso cosas que no debería pensar, creo cosas que no debería creer, y simplemente no creo en lo que debería creer. Y es que, en efecto, soy (por ende) una hereje. ¿O aún crees que estoy equivocada?
Pero, después de todo quién es quién para decirte qué y cómo ser, qué y qué no hacer, qué es correcto pensar y qué se supone que deba creer. Nadie tiene el poder ni la autoridad para hacerlo. Y es uno el que tiene todo el derecho de ser libre; y la definición que yo manejo de libertad es: manejo de las propias posibilidades y poderes a conciencia, haciendo lo que uno quiere y sin dañar o molestar (ni a corto ni largo plazo) a los demás.
E insisto, pues son estos mismos pensamientos los que me hacen llegar a la misma conclusión. Ignorar por completo a Dios, y luego pedirle milagros, cuestionar su existencia y obra, para luego admirar a esta última. Y es que el simple hecho de creer y no creer, de siempre estar dudando; me obliga a pensar lo que pienso (que soy una hereje), cayendo en un círculo continuo.
Además, está el hecho de pensar así y de buscar hechos va en contra de todos los principios creyentes y en contra de los dogmas de los fieles; haciéndome desear ser hereje cada vez más (pues no podría vivir sin cuestionarme las cosas). Y pregúntome, ¿no es esto último también una herejía?.
Yo opino que al no arrepentirme de ser lo que soy (una hereje), me convierte a cada rato más en lo que soy (una Hereje). Lo cual sería bueno (si se aplicase a todo); pues si yo fuera mejor de lo que fui, mejoraría aún más con el simple hecho de no arrepentirme de ello.
Y es que, entonces, si soy una buena persona (hereje, pero buena persona a fin de cuentas), y no me arrepiento de lo que soy, ¿no soy, entonces cada vez mejor persona? "

¡Ay, Dios! si tan solo supieran la de falacias que hay el lo último que acaben de leer

lunes, 30 de marzo de 2009

El Caballero de la Armadura Oxidada.


Hay un libro llamado EL CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA, por Robert Fisher. Libro que muestro junto a estas líneas, y que si alguna vez tuviste la suerte (buena o mala, dependiendo por el lado en que lo veas) de recibirlo como regalo significa que quien te lo regaló creía que lo necesitabas; o que tienes un buen amigo que se preocupa por tu salud mental.
Agradezco que nunca me lo hayan regalado ni recomendado, pues de así haber sido
creería que me veían como una persona que no se conoce así misma y que urgentemente necesita ayuda; no por nada se suele clasificar a este libro como uno de "auto-ayuda". ¿Quién dijo que yo necesitaba ayuda? Me llegaría como insulto que me lo dijeran, es como que digan "Necesitas ayuda profesional..." o que de frentón te digan "Estás loca". Pero... esto último no lo considero como insulto... ya lo asumo.
La cosa es la siguiente:
Mi profesor de Desarrollo del Pensamiento Cristiano (D.P.C.); ramo que adoro pues al fin se enfocan los profesores del colegio en enseñarte Religión desde otro punto de vista, sin embargo podría adorarlo aún más. El punto es que mi profesor tuvo la "brillante" idea de, cada clase, entregarnos una fotocopia de un capítulo de dicho libro y que contestásemos un par de preguntas de "auto-conocimiento". Esta vez no lo tomé como algo personal (cosa que sí haría de resultar de otro modo); sino, me limité a aceptar que solo se trataba de una actividad escolar.
El punto es que en cada clase he respondido cada cosa a las preguntas de autoconocimiento, que incluso me he sorprendido a mí misma; pues hay cosas que nunca habria pensado y otras que nunca me había planteado.
Bien... El propósito de que escriba todo esto, es que me gustaría compartir con ustedes mis respuestas. Así que pronto (de aquí a unos cinco meses) podrán ver las creativas soluciones que le doy a problemas como responder preguntas que no tienen respuestas específicas...